Viaje muy sufrido el que debió realizar el más fiestero del grupo (léase Coco).
Todos conomes el claro desorden alimenticio que posee, por eso para combatir la anorexia y la bulimia, se clavó unos sanguchitos de bondiola.
Y acuerdense que después se va a jactar toda la vida de que él sufrió yendo a San Bernardo para alquilar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario